Hace ya unos meses de su marcha. Pero no dejamos por ello, de acordarnos de ella. De su sonrisa, de su cariño, de su escucha atenta, de su pasión... El cole, la educación, el laboratorio, las familias y sobre todo, sus niños y niñas.
Por eso, desde el colegio y desde la comunidad educativa que todos formamos se decidió poner una placa con su nombre al laboratorio, a su laboratorio...
En dicho pequeño acto, celebrado el día de la mujer trabajadora, tuve la suerte de coincidir con Montse y Esteban del CSIC, a los cuales conocí hace dos años cuando vinieron junto con Mª José para impartir una charla a los niños de 4º en el laboratorio. Fue un encuentro casual en el que todos recordamos su interés, su iniciativa, su pasión hasta el final por aprender, para poder transmitir luego a sus niños y niñas. Valorando su excelente trabajo en el maravilloso laboratorio que tiene nuestro colegio y que entre todos debemos mantener, cuidar y valorar.
Con ello, ella seguirá siempre con todos nosotros.
En nuestros corazones.



